Murales de Elvira Gascón

Epifanía, 1956

La obra mural no existe actualmente. Fue realizada en la Iglesia de la Virgen de la Medalla Milagrosa y no se preservan registros de ella. Fue destruida, acorde un testimonio de Guadalupe Fernández Gascón (hija de la pintora) y recopilado por el investigador Mauricio Jiménez, debido a una percepción moral de un sacerdote al observar las piernas de los ángeles representados en la obra.

La iglesia se encuentra en Matías Romero 1402, Vértiz Narvarte, Benito Juárez, y es el primero mural que trabajó la pintora

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Estampida de caballos, 1961 Guardia de tigres, 1961

Gran parte de las obras murales que realizó la artista ya no se preservan. Tal es el caso de estas dos piezas que se pintaron en diferentes edificios del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales para Trabajadores del Estado (ISSSTE). Los murales se encontraban en la calle de Peluqueros y su ubicación, probablemente, fue cercano a Peluqueros 310, Michoacana, Venustiano Carranza, 15240. Estas piezas son eco del interés de la pintora por la representación de animales.

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Gatos, 1962 Grupa de caballos, 1962

Obras murales realizadas originalmente para el Instituto Francés de América Latina para una exposición temporal. Los murales, en pequeño formato y transportables, fueron trasladados a un espacio retirado al público y se conservan en buen estado. Las obras de concreto teñido, cuentan con un extraordinario manejo de líneas y fueron exhibidas en Río Nazas 43, Cuauhtémoc, 06500 en 1961.

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Vida, milagros y muerte de San Antonio de Padua, 1964

Fue la obra que más valoró en su carrera, tardó 4 años y fueron alrededor de 300 metros cuadrados de obra pictórica. A través de 6 paneles dedicados al santo agustino; en el primer panel coloca al santo en un pupitre medieval leyendo la Ética Aristóteles, en el segundo colocó la santo rezando en la iglesia de Monte Paolo en Italia, el tercer panel se representa la clásica iconografía de San Antonio cargando al niño Dios, el cuarto se encuentra escribiendo sus sermones, el quinto es realizando su obra más trascendental y, por último, el santo muerto con el personaje recostado citando EG, la firma de la autora.

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San José y la Virgen, 1968

La obra fue realizada en la técnica de concreto teñido, al igual de la mayoría de sus trabajo previos. La pintó en el Estudiantado Mayor Josefino del Convento de los Padres Josefinos en C. Pensilvania 228, Nápoles, Benito Juárez, 03840. La artista representó a la Sagrada familia con tonos contrastantes, en líneas decorativas y tonalidades cromáticas contrastantes con el fondo cálido que eligió la artista. Cabe mencionar que se aprecian ciertos rasgos de su periodo indigenista en los rasgos físicos que representó en los personajes.

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Tradiciones de la sierra veracruzana, 1980 Pasajes de la vida de Cristo, 1980

Ubicados en la Parroquia de San Francisco de Asís en Av. Miguel Hidalgo, Centro, Barrio de Guadalupe, 95000 Zongolica, Veracruz. Es un ciclo mural se compone por ocho murales de 3.20 por 2.10 metros y los nombres de los paneles son: La boda indígena, Sacramentos, Culto a la Guadalupana, Xichitlalis, Expulsión de los mercaderes, Camino al calvario, Cristo se encuentra con Pedro y Crucifixión. Esas piezas muestran el trabajo desde el indigenismo de la autora y también representa los símbolos religiosos humanizados, tal como Carlos Pellicer lo denominó como Cristo - hombre cuya representación retoma a partir de su obra de 1975.

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